¡Envío gratis para todos los productos!

El Santo Padre León XIV definió La práctica de la presencia de Dios como uno de los textos que “más haninfluenciado” su vida espiritual y que más lo ha formado “en el que puede ser el camino para conocer y amar al Señor”. El libro, escrito por el fraile carmelita Lorenzo de la Resurrección en el siglo XVII, está escrito con una sencillez penetrante. Por la complejidad con que se nos presenta la vida, y por la complejidad de nuestra vida interior, a veces pensamos que aquello que leemos sobre espiritualidad o la formación que recibimos tiene que ser igualmente compleja. Pero en La práctica de la presencia de Dios, con una humildad inspiradora y una fe vivida, el fraile carmelita presenta su secreto para leer las marañas vitales de una manera digerible: siendo conscientes que Dios está con nosotros cada día, en todo momento.

Escribe el Santo Padre en la introducción del libro publicado en italiano: “el camino que el hermano Lorenzo nos indica es simple y arduo a la vez: simple porque no consiste más que en recordar constantemente a Dios, con pequeños actos continuos de alabanza, plegaria, súplica, adoración, en cada acción y en cada pensamiento, teniéndolo a Él como horizonte, fuente y fin. Arduo porque exige un camino de purificación, de ascetismo, de renuncia y de conversión”. La práctica de la presencia de Dios propone una conversión integral de la persona: de acciones, sí, pero también de corazón. Por medio de una serie de entrevistas concedidas al padre Joseph de Beaufort y de una serie de cartas escritas por el mismo fraile carmelita, el hermano Llorenç despliega los secretos de su familiaridad con el Señor de tal modo que invita a plantearse qué tipo de relación tiene uno mismo.

En La práctica de la presencia de Dios se expone hasta qué punto el encuentro con Dios, el Amor más grande al que aspiramos, está en las cosas que de entrada parecen pequeñas. Pero practicar la presencia de Dios, esta conciencia constante y total de Dios con nosotros, pule la mirada para intuir la grandeza en todo el que, aparentemente, es rutinario e intrascendente. El hermano Lorenzo de la Resurrección entró en el monasterio para purgar sus pecados de juventud, y el que se encontró a medida que practicaba la presencia de Dios no fue ningún castigo: fue una alegría honda, pero sostenida, que llenaba su vida interior a medida que el tiempo avanzaba. Con un lenguaje teológico casero, la vida y la fe explicadas por el hermano Lorenzo nos llevan a pensar en una de las consignas más conocidas y difundidas de San Josemaría: “lo que falta para conseguir la felicidad no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado”

El mundo ha cambiado y las circunstancias en que la humanidad lo habita también. Aun así, el ademán del fraile carmelita del siglo XVIII continúa ofreciendo un ejemplo de intimidad con el Señor útil y de actualidad. En palabras del Santo Padre, nos muestra que “no hay circunstancia que pueda separarnos de Dios, que cada una de nuestras acciones, cada una de las tareas que tenemos que llevar a cabo, e incluso cada uno de nuestros errores adquieren un valor infinito si se viven en la presencia de Dios”.

Así, La práctica de la presencia de Dios, invita a ponerse a manos del Señor incluso cuando la tarea es la de hacer “una tortillita a la francesa”, en palabras del hermano Lorenzo. La cotidianidad es una fuente de plegaria insondable, y el carmelita del siglo XVII nos recuerda que esta fuente, gracias a Dios, está al alcance de todo el mundo.

Últimas conversaciones

Ver todo

La cotidianidad como fuente de plegaria a La práctica de la presencia de Dios

La cotidianidad como fuente de plegaria a La práctica de la presencia de Dios

El Santo Padre León XIV definió La práctica de la presencia de Dios como uno de los textos que “más haninfluenciado” su vida espiritual y que más lo ha formado “en el que puede ser el camino para conocer y...

Leer más

David González: “Cuanto más tecnológicos, menos humanos, ciertamente; pero no sé si más divinos”

David González: “Cuanto más tecnológicos, menos humanos, ciertamente; pero no sé si más divinos”

David González Rubio (Mataró,1968) es periodista desde los dieciséis años. Formado a la prensa local, estudió Ciencias de la Información en la Universitat Autònoma de Barcelona y ha trabajado en los periódicos Avui, como redactor, jefe de la sección de...

Leer más

Reseña de Dorothy L. Sayers: Peligroso si uno quiere mantenerse en la incredulidad

Reseña de Dorothy L. Sayers: Peligroso si uno quiere mantenerse en la incredulidad

Pedro Júdez, presidente de la Fundación Dr. Albert Bonet, nos ofrece una reseña del libro de ensayos de Dorothy L. Sayers, escritora, teóloga laica y una de las voces más lúcidas del pensamiento cristiano del siglo XX.

Leer más